jueves, 13 de junio de 2013

Y los clientes, ¿Compran productos o experiencias?


Antes de comenzar mi texto quiero agradecer por la invitación para colaborar en el blog, espero y sean de su agrado mis aportaciones.
Bueno, ¡comencemos!


Actualmente vivimos en una sociedad consumista, por lo que la competencia es muy fuerte y las empresas buscan la forma de sobresalir para marcar una diferencia y poder quedarse en la mente de los consumidores como la mejor opción, conjunto a esto los propios consumidores se han vuelto más exigentes al momento de decidir entre una marca y otra. Existen tantos productos en el mercado que los pone a pensar más en cada una de sus compras y cuál elegir, y si a esto le agregamos que buscan demasiada información previa a la compra sobre los productos o servicios que desean adquirir, se vuelve aún más difícil y un tanto compleja la elección.
A los consumidores ya no solo les importa la funcionalidad del producto o servicio, están buscando un plus en cada uno de ellos, algo que los haga sentir especiales, un vínculo emocional.
Para esto las marcas deben ofrecer un valor agregado o llegar al consumidor de otra manera, y esta otra forma es el Marketing experiencial, pero, ¿A qué se refiere exactamente esto? El Marketing experiencial es cuando se crean vínculos a largo plazo con los consumidores, pero emocionalmente, esto puede ser a través de sensaciones, pensamientos, servicio al cliente y todo lo que emocionalmente relacione el consumidor con la marca. Crearle una experiencia antes de que adquiera el producto es un punto clave, pues de cierta manera ya lo estamos conquistando, y una después para seguir enamorándolo. Es una relación emocional Cliente-Marca que se debe de ir alimentando para que perdure en el tiempo y obtener clientes leales a la marca, pues como para toda empresa, es importante mantener a sus clientes satisfechos, si esto pasa ellos se expresan y hablan bien de la marca, lo que les trae más clientes y una taza de recompra más fluida, sin dejar atrás que esta marca se llega a volver una love mark.
Un buen ejemplo de esto es Coca Cola, que siempre en sus campañas de publicidad no nos vende un refresco, nos vende felicidad, convivencia, tiempo en familia.
Les comparto esta campaña, que en lo personal me agrada mucho:




¿Ahora entendemos que no precisamente se venden productos o servicios?
El vender experiencias y hacer sentir especial a los consumidores traen consigo una ventaja competitiva, es un valor agregado que se le está añadiendo al producto o servicio y por esta sencilla razón el consumidor lo preferirá.


Ustedes, ¿Qué opinan?


Sígueme en Twitter @nancitaflaquita para seguir compartiendo opiniones.

Nos leemos pronto :D

3 comentarios:

  1. El mejor ejemplo: un equipo de fútbol. Experiencias señores, experiencias.
    Agradable nota.

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  2. Las experiencias deben ser consistentes con la marca, si queremos que la gente nos perciba acorde con una emoción, debemos lograr esa conexión con acciones específicas, por ejemplo, reconocer a nivel emocional que BIC "no sabe fallar" es sencillo porque sus productos son tan simples que hay poco margen de error.

    Sin embargo, Coca-Cola de repente promueve una vida sana, actitud contra la obesidad y hasta deportes extremos, es posible extender la marca tanto y conservar su identidad?

    Creo que abres un diálogo muy interesante, y sobre todo invitas a la reflexión: vendo marca o vendo producto?

    Saludos!

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    Respuestas
    1. Exacto es un tema amplio, pues las marcas siempre deben tener "emocionado" a los clientes, pero es cierto ¿Que tanto pueden hacer?

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